La conciliación extrajudicial

En Panamá, como en el resto del mundo, los procesos judiciales a menudo son percibidos como largos, tediosos y costosos.
Para los ciudadanos y las empresas, enfrentarse a un litigio puede significar años de incertidumbre y un desgaste considerable de recursos. Sin embargo, el camino hacia los tribunales no es la única opción para resolver un conflicto. Existe una alternativa más ágil, económica y colaborativa: la conciliación extrajudicial.
Este mecanismo se fundamenta en la autonomía de la voluntad, es decir, en el poder que tienen las propias partes para construir una solución a su medida. En un país con la dinámica comercial y social de Panamá, la conciliación no solo es una herramienta para descongestionar el sistema judicial, sino también un motor para la paz social y la eficiencia en los negocios.
¿Qué es la Conciliación Extrajudicial?
La conciliación es un método alternativo de resolución de conflictos en el cual las partes, asistidas por un tercero neutral e imparcial llamado conciliador, buscan llegar a un acuerdo voluntario para poner fin a su controversia.
Es importante destacar que en la conciliación no existen las figuras de "demandante" y "demandado". Para reflejar su naturaleza no adversarial, se habla de una parte solicitante (quien inicia el proceso) y una parte invitada (quien es convocada a conciliar). Sus características principales son:
- Es Voluntaria: Nadie puede ser obligado a llegar a un acuerdo. La participación y la decisión final dependen de la voluntad de las partes.
- Es Extrajudicial: Se realiza fuera de los tribunales, en centros de conciliación autorizados.
- Es Confidencial: Todo lo que se discute en la audiencia de conciliación es reservado y no puede ser utilizado como prueba en un juicio posterior.
- Es Rápida y Económica: Comparada con un proceso judicial, la conciliación resuelve los conflictos en un tiempo significativamente menor y a un costo muy inferior.
Un Mecanismo con Raíces Históricas Profundas
La idea de resolver disputas a través de un mediador no es una invención moderna. Sus orígenes se remontan a las primeras sociedades:
- En la Antigua Roma, la Ley de las XII Tablas ya otorgaba fuerza obligatoria a los acuerdos convenidos por las partes.
- En la Antigua China, las enseñanzas de Confucio promovían la persuasión moral y el acuerdo como la forma óptima de resolver discrepancias, en lugar de la coacción.
- A lo largo de la historia, diversas culturas han utilizado figuras similares: desde las asambleas de vecinos en África y los patriarcas en el pueblo hebreo, hasta los párrocos en la tradición católica y los mediadores en los gremios de mercaderes del medioevo.
Lo que todas estas prácticas tienen en común es la figura de un tercero que, gracias a su autoridad moral y la confianza que inspira, ayuda a las partes a encontrar un terreno común. La conciliación moderna simplemente ha formalizado y estructurado este principio ancestral.
¿Por Qué es tan Importante la Conciliación?
Los beneficios de optar por la conciliación son múltiples y de gran impacto:
- Evita Juicios Prolongados: Permite solucionar problemas de pensiones alimenticias, deudas, desalojos, incumplimientos contractuales y muchos otros, sin pasar por un litigio.
- No Hay Vencedores ni Vencidos: Al ser un acuerdo construido por ambas partes, la solución suele ser mutuamente beneficiosa ("ganar-ganar"), lo que ayuda a preservar las relaciones personales o comerciales.
- El Acuerdo Tiene Fuerza de Sentencia: La solución se plasma en un Acta de Conciliación, un documento que tiene los mismos efectos de una sentencia judicial. Es de obligatorio cumplimiento y, en caso de incumplimiento, se puede exigir su ejecución ante un juez.
- Empodera a las Partes: Devuelve a los ciudadanos el control sobre sus propios problemas, permitiéndoles crear soluciones creativas y adaptadas a sus necesidades reales.
¿Qué Asuntos se Pueden Resolver Mediante la Conciliación?
En Panamá, la conciliación es aplicable a una amplia gama de materias, siempre que se trate de derechos de libre disposición (es decir, que se puedan negociar o transar).
- Conflictos Familiares:
- Pensión alimenticia (fijación, aumento, disminución).
- Régimen de visitas y tenencia de los hijos.
- Separación de patrimonio y liquidación de la sociedad conyugal.
- Conflictos Civiles y Comerciales:
- Pago de deudas y facturas.
- Desalojos por incumplimiento o vencimiento de contrato.
- Indemnizaciones por daños y perjuicios.
- Incumplimiento o resolución de contratos.
- División y partición de bienes.
- Disputas sobre propiedades, tierras y otros derechos patrimoniales.
Un Desafío y una Oportunidad para Panamá
A pesar de sus inmensas ventajas, la consolidación de la conciliación en muchos países de la región enfrenta el desafío de la falta de infraestructura y presupuesto. Para que este mecanismo alcance su máximo potencial en Panamá, es crucial seguir invirtiendo en la creación de centros de conciliación accesibles y en la formación de conciliadores de alta calidad. Fomentar una cultura de diálogo y acuerdo no es solo una forma de modernizar la justicia, sino una inversión directa en la paz social y la competitividad del país.