Una crítica de la interpretación en el arte

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Vivir en un lugar como Panamá es estar inmerso en un acto constante de interpretación. Somos un cruce de caminos, un texto compuesto por múltiples lenguajes, culturas y realidades superpuestas. Esta misma complejidad nos obliga a reflexionar sobre el acto de interpretar en sí mismo.

Qué hacemos cuando interpretamos? ¿Buscamos un sentido oculto o simplemente traducimos una forma? Inspirado en la obra de Susan Sontag, este ensayo se adentra en la anatomía de ese impulso humano por descifrar el mundo. Para seguir un orden casi monástico, tomemos primero las definiciones de la R.A.E.

Interpretación:
(Del lat. interpretatĭo, -ōnis).

  1. Acción y efecto de interpretar.

Poco puede recuperarse de esta definición. En cuanto a la acción de interpretar, nada sirve salvo la palabra “traducir”, que luego usaremos.

Traducir:
(Del lat. traducĕre, hacer pasar de un lugar a otro).

  1. tr. Expresar en una lengua lo que está escrito o se ha expresado antes en otra.
  2. tr. Convertir, mudar, trocar.
  3. tr. Explicar, >interpretar<.

Como vemos, he cometido el error de ir a buscar la interpretación y la traducción, acciones que remiten a lo que debí buscar al principio: “Interpretar”.

Interpretar:
(Del lat. interpretāri).

  1. tr. Explicar o declarar el sentido de algo, y principalmente el de un texto.
  2. tr. Traducir de una lengua a otra, sobre todo cuando se hace oralmente.
  3. tr. Explicar acciones, dichos o sucesos que pueden ser entendidos de diferentes modos.
  4. tr. Concebir, ordenar o expresar de un modo personal la realidad.

Para efectos del análisis que intentamos plantear, son todas estas definiciones válidas. La interpretación en los individuos es un acto que explica, traduce y concibe. Aunque en realidad va más allá de un acto; es propio de la naturaleza del cerebro humano el intentar dar un orden a las formas, de modo que este le sea inteligible, para finalmente otorgarle un sentido y, luego, tal vez, un metasentido.

La ejecución de la lectura implica la traducción de todos los signos para obtener el significado. El hombre lee “casa” e inmediatamente esta palabra le remite a una idea en su mente, previamente asociada con la imagen y concepto de lo que él entiende por casa. Eso es un sentido.

Pero si el hombre quiere, puede considerar que “casa” no se adecua al predicamento o que varía o hace ambiguo el contenido final de una frase. Puede buscar un significado más allá de lo literal. Esto es metasentido, y es sustraído de la forma, como si se picara en una montaña buscando algún mineral. El metasentido está oculto y no existe más que en el individuo que lo crea, puesto que está ausente en el cuerpo del texto.

Un ejemplo clásico ilustra esta diferencia: "El pueblo hebreo erró durante cuarenta años por los desiertos". El sentido es lo que es, su aspecto literal. Mientras que el metasentido buscaría en estos símbolos una enseñanza de vida, algún mensaje oculto, algo que permita hacer creíble el hecho fantasioso de las escrituras. Lo que no puede ser, puesto que tal historia fue escrita no como una metáfora, sino como un intento de narrar el legado de aquella tribu.

Ciertamente existen textos, pinturas, películas y muchas otras formas de arte que ofrecen un metasentido, un significado “más allá” de lo apreciable. Toda obra ha de tener un significado; no una utilidad, sino un mensaje contenido. La relación Hecho-Interpretación, Forma-Contenido, es apreciada desde el punto de vista cerebral como lo normal, puesto que nuestras vísceras intentan interpretar el mundo y en este todo debe tener un orden, hasta casi resumir la realidad en Causa-Efecto, al no poder lidiar con el caos.

Ahora bien, y de lo entendido de la lectura de Sontag, planteamos que el arte puede escapar a estas relaciones, cosa que ya antes había hecho la vida misma (el hombre aún busca el sentido de esta). El arte lo ha intentado de diversas formas, como la abstracción o el arte pop, donde se puede llevar la simpleza y la incoherencia al límite de la razón. Un Picasso es un Picasso, y no una representación de tal o cual cosa. Y si es que conocemos el significado de un cuadro de Picasso es porque, en muchos casos, se les conoce una historia. Pero si se nos presenta un cubismo nuevo, sin personas reconocibles, veríamos solo líneas cruzadas. En el arte pop, formas mezcladas. Todo ello para dar un sentido y hacer representable el arte mismo que busca escaparse del contenido. Forma sin contenido: un sacrilegio.

Al final, tendremos artistas alineados con la percepción común y otros seres marginados que crean solo performance escandalosos buscando nuevo contenido, nuevo significado o ninguno, para escapar de la traducción, el procesamiento, la representación y la interpretación de un mundo que no puede vivir sin un sentido, ni con más de uno.

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